Los tres errores más comunes en la lectura

 Las grandes dificultades que todas las personas tienen con la lectura provienen de la forma en que esta destreza fundamental se enseña. Cabe apuntar que la lectura se enseña hoy día en forma casi idéntica a la que se enseñaba 100 años atrás. Pocas cosas se siguen enseñando igual después de tanto tiempo, pero así pasa con la destreza más importante en todo nuestro aprendizaje.

Toma el curso este verano desde tu hogar. Lee más rápido, comprende mejor, recuérdalo todo.
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Además de enseñarse en una forma anticuada y poco estimulante, la destreza se considera dominada cuando el niño puede leer en voz baja, usualmente alrededor del segundo a tercer grados. De ahí en adelante, se le dará material de lectura cada vez más complicado, pero se espera que solo, sin ayuda ni entrenamiento ulterior, el estudiante mejore. El resultado es que no mejora y que, mucho menos, desarrolla el gusto y el hábito por la lectura independiente.

Si una destreza se enseña en forma limitada y no se sigue puliendo, lo que ocurre es que se acumulan errores. Con el tiempo, el niño, ahora adolescente y luego adulto, ve la lectura como algo tedioso, poco productivo y muy aburrido. La rechaza y solo lee lo que le obligan, cuando no puede zafarse con alguna artimaña.

Los tres errores más comunes y frecuentes en la lectura son causa de gran parte de esa baja comprensión lectora y de la actitud negativa de la mayoría de las personas. Veamos esos errores en detalle.

  • Leer cada palabra de izquierda a derecha, diciéndola “en la mente”. Este error, que llamamos subvocalización, hace que leamos tan lento como si estuviéramos leyendo en voz alta. Al leer con tanta lentitud, es casi imposible mantener la concentración en el hilo de la lectura. Nuestra mente, al verse alimentada de forma tan lenta, busca y encuentra otros pensamientos.
    Siempre nos dijeron “lee detenidamente”, “léelo despacio, para que lo entiendas bien”, y, sin embargo, cuando hacemos eso, no logramos concentrarnos, pensamos en muchas otras cosas y, al final, no podemos recordar lo leído.
    Para dominar la lectura, tanto en velocidad como en comprensión, es esencial desechar esa forma de leer. La Lectura Veloz es un entrenamiento dirigido a sustituir esa forma fragmentada y lenta por una forma de leer ágil, con un alto nivel de concentración y plena comprensión.
  • Leer y releer. Cuando una persona está leyendo y se distrae, regresa a leer de nuevo lo que acaba de leer. Así, la lectura se convierte en un va y viene, todo se lee dos o tres veces, en forma fragmentada. La comprensión es poca y el tiempo de lectura parece interminable.
    La regresión en la lectura está asociada a la forma ineficiente de la lectura “normal”. Para eliminar este error hay que practicar diversos ejercicios que nos van acondicionando a no hacerlo. Un buen curso de Lectura Veloz ha de tener suficientes de estos ejercicios y el tiempo razonable para que cada estudiante practique y domine la técnica.
  • No preparar la lectura. Por el mismo hecho de que la lectura se ve como algo tedioso, que toma mucho tiempo y produce poca satisfacción, el lector “normal” o lento trata de acometerla de la manera más rápida posible. Por ello, descuida la preparación para la lectura o ni siquiera se la plantea.
    Para tener plena comprensión de lo que se lee, es esencial prepararse para cada lectura. Un adecuado proceso de prelectura, como se enseña en un buen curso de Lectura Veloz, pone al lector en el dominio del contexto de lo que va a leer y lo hace familiarizarse con el material antes de empezar a leerlo. Este procedimiento es esencial para optimizar la comprensión.

¿Quisieras corregir y eliminar estos y otros errores cuando lees? ¿Desearías poder leer y concentrarte plenamente? ¿Te gustaría cultivar el hábito de la lectura y disfrutarle de verdad?

Te invito a que tomes nuestro curso de Lectura Veloz. En el mismo se trabaja intensamente para corregir esos errores y sustituir esa lectura lenta y poco comprensiva en una ágil, rápida, eficiente y con máxima comprensión.

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