¿Se puede leer más rápido y comprender mejor?

Seguramente te has hecho esta pregunta: ¿Se puede leer más rápido y comprender mejor? Aquí te la contestamos:

Aunque parezca contradictorio, el objetivo principal de la aceleración de la lectura no radica en la velocidad. No queremos leer más rápido y comprender menos. Lo que todos queremos es leer más rápido y comprender mejor. Pero la necesidad de leer más rápido tiene dos bases principales:

La lentitud en la lectura es causa de distracción y la pérdida de concentración reduce el nivel de comprensión. Casi invariablemente, el lector lento se distrae mucho, levanta la vista de lo que lee muchas veces y encuentra que, continuamente, no recuerda lo que acaba de leer, por lo que tiene que regresar atrás. El desfase entre la lenta velocidad a la que descifra el texto y su capacidad de pensar ­mucho más rápida­ hace que su mente se vaya una y otra vez a otros pensamientos.

La cantidad de textos que debemos leer es abrumadora. Hoy día, tanto para el que estudia en una escuela o universidad como para el que trata de mantenerse actualizado en su profesión, la cantidad de textos que tiene que leer es enorme. Para poder enfrentar este reto, es necesario contar con una forma de leer que nos asegure que cubriremos todo el material en el tiempo disponible.

¿Te identificas con esa imagen de lector que se distrae, pierde el hilo y tiene que volver a leer lo mismo otra vez? ¿Piensas que no puedes estar al día con tus estudios y actualización profesional por las muchas lecturas que tienes que hacer? La buena noticia es que hay una solución.

La destreza de la lectura puede ser mejorada con la técnica adecuada y la práctica dirigida. De eso se trata nuestro curso de Lectura Veloz.

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La práctica de la lectura predice el éxito

Que la práctica de la lectura está vinculada al éxito –y su ausencia al fracaso– es algo que todo adulto educado ha podido constatar a través de su propia experiencia. Todos hemos podido ver cómo las personas con más conocimientos, las más actualizadas, obtienen las mejores posiciones.

Hay estudios recientes que comprueban este saber común.

Veamos un estudio* de la Universidad de Oxford, hecho con 17,000 jóvenes nacidos en 1970. Se encontró que de todas las actividades extracurriculares que realizaban a los 16 años, la única que estaba relacionada con tener un mejor empleo a los 33 años era la lectura. Para las muchachas, haber leído libros a los 16 años aumentaba la probabilidad de ocupar una posición gerencial de 25 a 33 por ciento, y para los muchachos de 48 a 58 por ciento.

Ninguna de las otras actividades, como tocar un instrumento musical, asistir a conciertos, coser, etc. tuvo un efecto similar. Jugar juegos de computadora y no hacer otras cosas tuvo, por el contrario, un efecto negativo.

Los mismos efectos se observaron en las probabilidades de que los jóvenes entraran a la universidad. La lectura por placer está vinculada a un aumento en las probabilidades de iniciar una carrera universitaria de 24 a 35 por ciento en los varones y de 20 a 48 por ciento en las hembras.

Igualmente, tener como única actividad los juegos de computadora reduce las probabilidades de entrar a la universidad, pues para los que lo hacían a los 16, las probabilidades se redujeron de 24 a 19 por ciento para los varones y de 20 a 14 por ciento para las muchachas.

¿Qué quiere decir todo esto para cada uno de nosotros? Pues que una de las herramientas principales que tenemos para asegurar nuestro progreso, tanto académico como profesional, es mejorar nuestra práctica de la lectura. Esto es importante para los jóvenes, como el estudio demuestra, pero nunca es tarde, y a cualquier edad podemos proponernos una estrategia de mejoramiento personal.

Algunas acciones que podemos tomar en esta dirección son:

  • Proponernos una meta real con respecto a la lectura. Si nunca leemos, proponernos leer un libro al mes puede ser una meta realista.
  • Convertir esa meta en una rutina diaria. Si pensamos en el mes entero, y en el libro completo, quizá la meta se vea como muy grande y difícil. Pero si establecemos un periodo de cada uno de nuestros días para la lectura de, por lo menos, 15 minutos, y si le asignamos una hora específica, entonces será una meta alcanzable.
  • Compartir con nuestra familia y amistades nuestra meta. De esta manera, convertimos a los demás en una especie de red de apoyo. Es muy probable que, a la misma vez, consigamos que algunos se nos unan.
  • Mejorar nuestra lectura por todos los medios a nuestro alcance. Aumentar la práctica de la lectura, ya de por sí, va a tener un efecto de mejorar la forma en que lo hacemos. Pero si añadimos el capacitarnos en las técnicas más avanzadas de lectura, tales como las que se ofrecen en un curso de Lectura Veloz, podremos alcanzar nuestras metas de manera más rápida y segura.

Uno de los efectos más interesantes que observan nuestros estudiantes, además del obvio aceleramiento de la lectura y del no tan obvio, pero igual de real, aumento en la comprensión, es el aumento en el entusiasmo y el gusto por la lectura.

Si hasta hoy no has hecho de la lectura una práctica regular, puede ser, en parte, porque tu lectura es lenta y con una comprensión menor que óptima. Y es difícil que una actividad que se realiza en forma poco eficiente, que toma mucho tiempo y rinde poco fruto, se convierta en algo que realizamos con interés y entusiasmo. Esto es particularmente cierto en los niños y jóvenes, pero los mayores también lo experimentan.

Mejorar la forma de la lectura, a través de la técnica de la Lectura Veloz, unido a un plan realista de aumentar la cantidad de libros, artículos, etc. que lees, se reflejará más pronto que tarde en éxitos tanto en lo académico como en lo profesional. El éxito está reservado para el que se mantiene continuamente estudiando, mejorando, aumentando y actualizando sus conocimientos.

*https://www.sciencedaily.com/releases/2011/05/110504150539.htm

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Si el tiempo no te da, ¿qué vas a hacer?

Una de las quejas más frecuentes de todo estudiante es que el tiempo no le da para mantenerse al día en sus estudios y, mucho menos, para todo lo demás que desea hacer. Según avanza en su vida universitaria, este problema se pone aún mayor.

Pero preocuparse y quejarse no va a resolver nada. Si queremos resolver este problema, tenemos que buscar  técnicas de estudio que permitan mejorar el uso del tiempo. De esta forma, lograremos más en menos tiempo, el esfuerzo rendirá más y contaremos con más tiempo libre.

NILVEM ofrece entrenamientos en estas técnicas. Nuestro Curso de Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria es la más importante inversión que puedes hacer para aprender a usar tu tiempo de estudio con eficiencia y mejorar tu desempeño académico.

La lectura lenta, además de hacernos gastar cantidades de tiempo excesivas en la misma, es fuente de distracción continua mientras leemos. Por eso, el lector lento pierde el hilo constantemente y se queja de que, al terminar, no recuerda qué fue lo que leyó. Pero, nuevamente, quejarse no resuelve nada.

Anxious Businessman Looking at Office Clock — Image by © moodboard/Corbis
Anxious Businessman Looking at Office Clock — Image by © moodboard/Corbis

La Lectura Veloz es un readiestramiento de la destreza de la lectura, a través del cual el estudiante aprende a leer de una manera más eficiente, consiguiendo, además de terminar en mucho menos tiempo, incrementar su concentración de manera que logra una mayor retención y comprensión de lo leído. Durante nuestro curso, el estudiante comprueba a través de exámenes que tanto su comprensión como su velocidad se van incrementando.

Otra de las causas del mal uso del tiempo en el estudio es la falta de organización. La mayor parte de los estudiantes reportan que muchas veces “no saben por donde empezar”. Por consiguiente, tampoco saben por dónde seguir ni cómo terminar. Todo esto se debe a la falta de método.
En NILVEM enseñamos un Método de Estudio coherente y completo, con el cual el estudiante aprende cómo enfrentar el material, cómo analizarlo y cómo organizarlo de manera que pueda entenderlo mejor.

Pero ahí no acaban las quejas de los estudiantes con respecto al tiempo. Muchos se quejan, además, de que tienen que pasar horas tratando de “embotellarse” lo que han estudiado. Cuando llegan al examen, muchas veces se les olvida y, cuando se acuerdan para el examen, no tienen certeza de que lo van a recordar después, que es lo importante. Todo esto se debe a la falta de técnicas de memorización efectivas, ya que nunca les han presentado las mismas. Nuevamente, no sirve de nada quejarse, lo que puede ayudarte es aprender estas técnicas.

Las técnicas de Memoria que se enseñan en NILVEM le permiten a un estudiante memorizar con poco tiempo y esfuerzo cualquier tipo de información: datos, palabras, números y combinaciones de estos. Se trata de técnicas comprobadas, presentadas en forma gradual de manera que el estudiante se asegura durante el curso de dominarlas plenamente.

Como puedes ver, hay mucho más que hacer que quejarse en cuanto al rendimiento del tiempo para estudiar. Llámanos al 787 347-4415 o visítanos en internet en nilvem.com, para darte más información acerca de nuestros cursos. Es la inversión de tiempo y dinero más importante que puedes hacer para mejorar en tus estudios y ganar tiempo.

Y para terminar con el tiempo, debes saber que este texto tiene 580 palabras. Seguramente, te debe haber tomado entre tres y siete minutos leerlo. Si ya hubieras tomado nuestro curso, lo hubieras hecho en menos de un minuto. No lo dejes para después, llámanos.

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