¿Qué capacidad humana no puede ser mejorada?

Por José Ramón Fortuño Candelas

¿Alguna vez te has hecho esa pregunta? En mi opinión la respuesta es no. Todas las capacidades y habilidades que tenemos pueden ser mejoradas con la práctica orientada por un método. 

Claro que también pueden empeorar, sobre todo por la falta de práctica, pero también por problemas de salud y deterioro físico o mental. 

Aunque todo lo que acabo de decir resulta bastante obvio, la realidad es que cuando vamos a ciertas capacidades o habilidades, las mismas son tratadas como si no tuvieran posibilidad de mejoría.

La lectura es una de ellas. En nuestros sistemas educativos la destreza lectora se suele considerar dominada en la escuela elemental o primaria, y, de ahí en adelante, solo se aumenta el nivel de dificultad de vocabulario, extensión de los textos, etc. Pero la forma en que se lee sigue siendo, esencialmente, la misma. 

Esto es algo que he observado en innumerables ocasiones. Le he dado el mismo test, que mide velocidad y comprensión, a un adolescente y a un adulto con doctorado y los resultados son casi idénticos. ¿Cómo se explica eso? Pues porque el adulto, aunque ha practicado la lectura mucho más, lo ha seguido haciendo exactamente de la misma manera, sin ninguna mejoría a través de los años.

Otro tanto ocurre con la memoria. A nadie le enseñan cómo usar mejor su memoria, cómo mejorarla. Es como si fuera una capacidad estática, que permanece idéntica a través de toda la vida o, peor aún, que sólo puede empeorar, pero no mejorar.

Tampoco he encontrado, usando las mismas pruebas de memorización, ninguna diferencia significativa entre personas de diferentes edades o preparación académica. Lo que quiere decir que el estudiante doctoral trata de memorizar datos extremadamente complejos usando las mismas formas que cuando estaba en los primeros grados escolares.

Y esas formas, como nadie le enseñó acerca de la memoria, son las mismas que usaron sus padres, y así sucesivamente… y que son igual de malas. 

La buena noticia es que sí hay formas de mejorar estas capacidades.

La lectura puede ser mejorada, puede conseguirse una mayor fluidez y velocidad y, a la vez, una mejor concentración, con lo que la comprensión mejorará. Con la técnica correcta y mucha práctica, se puede leer mucho mejor, más rápido y comprendiendo mejor.

La memoria también puede entrenarse. Existen técnicas comprobadas, basadas en cómo funciona nuestra memoria, que nos permiten hacer mucho más con ella. 

De eso se trata nuestro curso Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria. No aceptamos que nuestras capacidades sean estáticas y que estemos condenados, de por vida, a tener una lectura lenta y de baja comprensión y una memoria deficiente. Y hemos mejorado constantemente las técnicas dirigidas a llevar esas capacidades al máximo de nuestro potencial.

Si deseas conocer mejor, vé a nuestros cursos o comunícate a través de mensaje con nosotros. y si deseas leer mucho más rápido, con mejor comprensión y retención, toma el curso cuanto antes. 

Comparte este artículo: