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El mejor regalo, lectura eficiente

El verano puede ser un excelente tiempo para mejorar la lectura.
El verano puede ser un excelente tiempo para mejorar la lectura.

Por José Ramón Fortuño Candelas

El verano es un tiempo estupendo. Nos permite brindarle a los niños y jóvenes oportunidades de diversión, viajes y de compartir con la familia. Es además, un tiempo excelente para ofrecerles oportunidades educativas únicas, no convencionales, pero que pueden ser sumamente significativas para su futuro.

Estas experiencias las vemos como un regalo y también como una inversión. Las mismas pueden tratarse de viajes educativos, cursos de arte o manualidades, programas de inmersión en idiomas o visitas a museos y lugares históricos. En el mismo hogar pueden organizarse actividades enfocadas en la educación para llenar los largos días del verano.

En nuestro caso, proponemos brindar a los hijos el mejor regalo: una nueva y mejorada capacidad para estudiar a través de una lectura más eficiente, un método comprobado de estudio que eleva la comprensión y el dominio de su memoria.

La lectura es, y seguirá siendo, el medio más importante para la adquisición y actualización de conocimientos. El volumen de lecturas que ha de manejar un joven en sus años de estudio aumentará año tras año. Alcanzará un nivel tal que un estudiante con los métodos tradicionales de lectura lenta y baja comprensión difícilmente podrá procesar adecuadamente.

Muchos estudiantes ven limitadas sus aspiraciones de estudios y, luego, sus metas profesionales, por el bajo dominio de la lectura. Desde los que no completan la escuela, hasta los que transan por carreras más cortas de las que su capacidad intelectual justificaría, la razón subyacente de estas decisiones autolimitantes suele ser la misma: el bajo dominio de la lectura, la falta de destrezas de estudio adecuadas.

Un estudiante que domina la lectura y posee un método de estudio correcto no verá límites donde otros titubean y retroceden. Todas las puertas del mundo académico se abren ante un estudiante que domina el arte y la ciencia del aprendizaje acelerado. ¿Podría alguien regatearle ese regalo?

Pero el regalo de una lectura eficiente tiene otros ángulos aún más significativos para la vida de un niño o joven. Veamos.

La actitud hacia cualquier cosa en la vida es tan fundamental o más que la destreza o el conocimiento. Una actitud negativa hacia la lectura es un impedimento mayor para el progreso individual que muchos impedimentos físicos o mentales.

Saber leer, pero no querer hacerlo, es peor que no saber leer. El peor analfabeta es el que sabe leer pero no lee porque no quiere.

Ahora bien, ¿por qué no quieren leer los jóvenes y niños? Aparte de otras causas discutibles, relacionadas con la experiencia escolar, sobre todo, hay una causa de la animadversión hacia la lectura que está clara: la lectura ineficiente, lenta y con baja comprensión.

No se puede esperar que alguien que lee lento, se distrae, pierde el hilo, no logra recordar todo, encima le pueda gustar la lectura. Es natural que la rechace y prefiera cualquier otra actividad.

Solamente cuando se domina plenamente la destreza de la lectura, la misma se convierte en una actividad deseable y placentera. Entonces, la actitud se transforma, se convierte en positiva y el estudiante lee sin poner obstáculos.

Capacitar al niño y al joven con una forma de leer eficiente cambiará positivamente su actitud hacia la lectura y esto se reflejará inmediatamente en toda su actitud hacia sus estudios. Un regalo excelente ¿no cree usted?

Pero aún hay más, pues el regalo de una lectura eficiente, rápida y comprensiva será más grande aún cuando, gracias a ese cambio de actitud y esa destreza mejorada, el niño o joven habra su mente a la infinita cantidad de conocimientos que le esperan en los libros y los medios electrónicos.

Este regalo lo aquilatará realmente cuando habra su espíritu al enorme disfrute que hay en el vasto mundo de la literatura. Cuando vea un libro y, en vez de echarlo a un lado porque es muy largo y aburrido, lo tome en sus manos y emprenda el viaje al cual nos invita cada autor.

Este verano, haga que sea verdaderamente significativo en el desarrollo educativo de sus hijos. Bríndeles el mejor regalo, el regalo de una lectura eficiente, rápida y comprensiva y ábrale las puertas del éxito académico ahora, de los triunfos profesionales después, y del goce de la lectura enriquecedora toda la vida.

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NILVEM, Nuevo Instituto de Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria, es una institución educativa establecida hace 47 años en Puerto Rico, la cual ofrece cursos diseñados para mejorar las destrezas de aprendizaje mediante la enseñanza de técnicas para mejorar la lectura, la memoria y métodos de estudio.

Para más información sobre el Programa Intensivo de Verano llame al 787 347-4415.

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Verano para el éxito o para el fracaso

Por José Ramón Fortuño Candelas
NILVEM

CON LA llegada del verano, los estudiantes se deshacen de sus mochilas, libros y libretas mientras los padres y madres se desviven por brindarles el máximo de entretenimiento y diversión posible. Aunque esto no tiene nada de malo de por sí, lamentablemente, muchas veces estamos dándole la espalda a una realidad que volveremos a enfrentar, empeorada, el año escolar siguiente.

La falta de técnicas adecuadas de estudio hará que el próximo año el estudiante vuelva a tener problemas con sus estudios y con el manejo del tiempo, sólo que agravados por el natural incremento en los niveles de dificultad que cada año implica. Todos los estudiantes, aún los que obtienen buenas notas, se quejan de que invierten demasiado tiempo en sus tareas o no logran sacarle el provecho esperado al esfuerzo. Y aunque el verano es tiempo de diversión y relajamiento, es bueno que también pensemos en aprovecharlo para resolver esta situación para que el próximo año los estudios sean más fructíferos y llevaderos.

Estudios demuestran que los niños y jóvenes pierden como mínimo el equivalente de uno a dos meses de instrucción escolar durante las vacaciones de verano. El largo periodo vacacional provoca en los estudiantes una desconexión de todo lo académico, y en agosto los maestros tienen que dedicar varias semanas a ponerlos al día.

No obstante, los efectos de la pérdida de conocimientos durante el verano pueden ser prevenidos.

En promedio, los estudiantes que sufren de pérdida de conocimientos y destrezas en el verano todos los años no se desempeñan tan bien en pruebas estandarizadas como los estudiantes que obtienen ganancias de educación en el periodo de vacaciones. Es por eso que involucrar a los estudiantes en actividades educativas durante las vacaciones ayuda grandemente a impedir que los estudiantes y adolescentes sufran de un retroceso en sus conocimientos y destrezas en este periodo.

A continuación presento algunas sugerencias acerca de cómo prevenir esta pérdida del verano.

Para prevenir pérdidas en lectura y escritura: En el caso de niños pequeños, léales en voz alta todos los días y pídales que le lean a usted. Llévelos a librerías a obtener libros de su interés y suscríbase a revistas con temas intrigantes para ellos; motívelos a hacer búsquedas de temas interesantes en la Internet. Despierte interrogantes y curiosidad en sus hijos, y exhórtelos a que busquen información y respuestas. Prémielos y reconózcalos por su tiempo de lectura.

90210Para prevenir pérdida en ciencias y matemáticas: Motive a sus hijos a ver programas educativos y documentales televisivos sobre temas científicos. Visite museos, zoológicos y parques botánicos o espaciales durante las vacaciones. Confeccione recetas con sus hijos en las cuales puedan practicar proporciones matemáticas, fracciones y mediciones. Haga un jardín o huerto casero en el que los niños puedan aprender sobre el crecimiento de las plantas y cómo afecta el clima, los fertilizantes e insectos.

Para prevenir pérdidas en los estudios sociales: Utilice eventos internacionales para explorar las culturas y costumbres de diferentes países. Adquiera un mapamundi o un globo terráqueo para que el niño aprenda sobre geografía. Por último, considere cursos y adiestramientos que cubran deficiencias en sus estudios y llenen lagunas existentes.

A través de los años, he observado cómo los estudiantes que asisten a los cursos que ofrezco de mejoramiento de destrezas de estudio regresan en agosto con un ánimo renovado y listos para continuar adelante. Un estudiante que se adiestra en las avanzadas técnicas de la Lectura Veloz, por ejemplo, regresa a clases cargado de una nueva actitud hacia la lectura, mucho más positiva.

Más que atender a deficiencias específicas en una materia u otra, es importante atender las deficiencias generales en el proceso de estudio. Un estudiante que aprende a leer de una manera más eficiente, a organizar sus estudios con efectividad y a memorizar todo sin tener que «embotellárselo», regresa en agosto con las baterías recargadas.

Y de eso se trata, de sí nuestros chicos y chicas van a regresar con las baterías recargadas o descargadas. Que el nuevo año escolar comience y siga con éxito depende, en gran medida, de lo que hagamos este verano.

Cursos Verano Intensivo de Lectura Veloz

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5 errores que cometemos al estudiar

Por José R. Fortuño Candelas
NILVEM

Para mejorar nuestro aprendizaje, es preciso tener un Método de Estudio eficaz.  Dicho método, para ser eficaz, tiene que estar basado en la forma en que realmente aprendemos.  Además, dicho método debe adaptarse a las particulares circunstancias de cada estudiante y de las materias que estudia.

En nuestro curso Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria, presentamos un método completo que sirve de base para que el estudiante desarrolle su forma propia y efectiva de estudiar.

En este artículo, nos referimos a los errores más comunes que cometen los estudiantes al estudiar.  Evitar estos errores puede mejorar significativamente el desempeño de un estudiante.

Dejar todo para el último día

La mayoría de las personas piensa que mientras más cerca del examen estudien, mejor lo recordarán.  Así, acumulan todo el material para el día antes y se amanecen estudiando.  Aunque es posible que pasen satisfactoriamente el examen, esta es una pésima estrategia de estudio por varias razones.

El aprendizaje es más efectivo si se da durante un espacio mayor de tiempo y se refuerza periódicamente con repasos.

El aprendizaje es más efectivo si se distribuye la cantidad de material y el tiempo en que se realiza, que si se acumula una gran cantidad en un corto periodo de tiempo.

El cansancio físico y mental no contribuyen en nada al aprendizaje.

No es cierto que bajo estrés trabajamos mejor.  Bajo estrés lo que hacemos es bajar los estándares y entregar o completar el trabajo en forma inferior a lo que haríamos si dedicamos un tiempo mayor, lo hacemos hecho a tiempo y nos permitimos un periodo de reflexión y revisión.

Estudiar para el examen

El problema anterior –dejarlo todo para el último día– está atado a este problema aún mayor: estudiar “para el examen” o “para la nota”.

Lamentablemente, nuestro sistema educativo, en todos los niveles, estimula este concepto: que se estudia para pasar de grado, para cumplir con los requisitos.  Desde niños, se forma en nuestra mente la idea de que estudiar es un requisito en la vida, gústenos o no.  Vamos a la escuela y luego a la universidad de la misma manera que lo hacíamos cuando pequeños, porque es “lo que hay que hacer”.

Como consecuencia lógica, se concibe el estudio como el completar requisitos.

Hay otra forma de verlo.  Estudiar para aprender, para ser más y mejor, para tener más opciones en la vida.

Quien estudia viéndolo de esa manera, completa los requisitos y está preparado para el examen en cualquier momento.  Estudia todos los días y no cuando le anuncian un examen.  Se pone metas propias y no depende de lo que le manden y ordenen.

Por supuesto, para poder estudiar de esta forma, hay que tener un método de estudio propio y eficaz.

Tratar de memorizar todo: la botella

La botella es un método poco efectivo porque pone el énfasis en memorizar todo lo que se pueda y no en entender el conjunto y memorizar aquellos elementos fundamentales para poder recordar ese conjunto.

Nuestra memoria es selectiva.  No podemos –ni debemos pretender– recordarlo “todo”.  Una buena memoria no es la que lo recuerda todo sino la que escoge correctamente lo que tiene que recordar y aplica, para eso, formas efectivas de memorización.

No controlar las distracciones

Uno de los problemas más grandes en la actualidad es el de la gran cantidad de distracciones que tenemos.  Tanto por nuestro estilo de vida como por la facilidad de acceso –todo el mundo anda con un aparatito diseñado especialmente para distraernos–, es difícil controlar la distracción y concentrarnos en una tarea de estudio.

Muchos estudiantes piensan que les resulta estudiar mientras, a la vez, atienden mensajes, juegos, conversaciones, etc.  La realidad es que se les va el tiempo y aprovechan poco.

Hay que controlar nuestro tiempo y espacio de estudio y lectura, de manera que tengamos el mayor provecho.  La mejor manera  es designar un periodo diario y escoger y preparar un lugar óptimo.

No aprovechar las clases

La más elemental forma de estudio es la asistencia a clases.  Pero la asistencia per se no produce ningún aprendizaje.  Si se está en la clase distraído, atendiendo mensajes en el móvil o mirando otras cosas en la computadora, es poco lo que se podrá retener de la clase.

En esto es necesario que el estudiante asista a la clase consciente de su propósito en la misma, que se prepare para la misma haciendo las lecturas correspondientes, que elimine todas las distracciones, que tome notas y que, posterior a la clase, organice esas notas y las repase para afirmar lo aprendido y aclarar dudas.

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Como estudiantes, podemos mejorar significativamente nuestro desempeño si nos proponemos corregir estos errores.  El resultado será un aprendizaje más completo y un manejo del tiempo más eficiente.

Si, además, nos preparamos con las técnicas de estudio más efectivas, nuestro éxito estará asegurado.  La Lectura Veloz, por ejemplo, reduce el tiempo a la vez que mejora significativamente la comprensión de lo leído. Un Método de Estudio adecuado, unido a efectivas técnicas de Memorización, garantizan la retención de lo estudiado.

Al igual que en cualquier otra cosa, el estudio será más productivo si se realiza con las herramientas adecuadas. Para tomar el curso ya, visita nuestra página o llámanos al 787 347-4415.

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