Añade un Reto de Lectura a tus resoluciones de Año Nuevo

Por José Ramón Fortuño Candelas
NILVEM

Al comenzar el año, todos hacemos resoluciones… comenzar a hacer ejercicios, dietas y otros logros personales. Quiero sugerirte que añadas un Reto de Lectura

Un Reto de Lectura es ponerse unas metas personales –y a veces en grupos de amistades– para realizar lecturas durante el año. Pueden hacerse distintos tipos de reto. Uno podría ser leer un libro por semana, o uno por mes, lo cual sería un gran logro si no has estado leyendo mucho últimamente. Otro puedes ser leer esos libros que has ido acumulando y no has leído. Otro más podría ser dedicar el año a cierto tipo de tema o género literario.

Ponerse un Reto de Lectura puede acarrear grandes beneficios, como, por ejemplo:

  • Tomar el hábito de la lectura. Al imponerte unas metas claras, con tiempo para cumplirlas, irás creando en ti el hábito que, seguramente, has querido tener toda la vida. Esto es más importante ahora que nunca, porque a la ya ajetreada vida y la influencia anti-lectura de los dispositivos electrónicos y redes sociales, se le añade que estamos atravesando por una situación angustiosa a nivel mundial. La lectura puede convertirse en un refugio, en un espacio protegido para ti. 
  • Conocer nuevos autores y géneros. Para cumplir con el reto de lectura, vas a tener que aventurarte a leer cosas nuevas, a experimentar. En el camino, puede ser que encuentres libros que no te gusten ni motiven una vez los hayas empezados. La mejor recomendación es dejarlos a un lado. Y tomar otro porque, seguramente, vas a encontrar muchos con los que sí puedas “enchufarte”. 
  • Compartir con amistades viejas o nuevas en una forma sumamente positiva. Así, además de asumir el reto individualmente, lo haces con otras personas, y, a partir de las lecturas hechas, comparten opiniones y experiencias. Se trata de una forma excelente de cultivar la amistad, a la vez que cultivamos nuestra mente.

Anda, anímate. Incluye el Reto de Lectura en tus resoluciones para este año. Recuerda que para cumplir resoluciones es preciso regresar a ellas frecuentemente durante el año para no dejar que el día a día te haga olvidarlas.

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