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EL SECRETO DE LOS TRIUNFADORES

Este verano aprovecha y toma el curso:
VERANO INTENSIVO DE LECTURA VELOZ
Leerás más rápido, comprenderás mejor, recordarás todo.
¡Entrena tu mente para triunfar!

  • Información

    A través de nuestros cursos, podrás dominar las más avanzadas técnicas del Aprendizaje Acelerado. Conoce cómo la Lectura Veloz, nuestro Método de Estudio y las técnicas de Memoria pueden elevar al máximo tu capacidad. Leer más

  • Testimonios

    Conoce lo que tienen que decir muchos de nuestros estudiantes acerca de cómo nuestros cursos le han ayudado a conseguir sus metas. Leer más

  • Preguntas

    Tenemos la contestación a las preguntas más frecuentes acerca de nosotros y nuestros cursos. Por supuesto, si tienes una pregunta adicional, utiliza la forma de contacto. Leer más

Mejora tu memoria, ¡olvidando!

El título del “post” de esta semana puede parecer un error o una contradicción, pero, por más que lo parezca, no lo es. La memoria es una moneda de dos caras: recuerdo y olvido. Para poder recordar lo que necesitamos es preciso que olvidemos lo que no.

Para entender esto hay que comprender cómo funciona nuestra memoria y verás que, para tener una mejor memoria, es necesario aprender a olvidar. Veamos esto brevemente, para luego ofrecerte algunas sugerencias sobre cómo puedes mejorar tu memoria ¡olvidando!

La memoria no es, como a veces nos parece, un almacén dentro de nuestra cabeza. No es un depósito pasivo y desordenado a donde van a parar ideas, palabras, números y datos y que, con suerte, encontramos cuando las necesitamos. Es algo mucho más complejo.

Nuestro cerebro está compuesto por millones de células que llamamos neuronas, las cuales se comunican entre ellas formando muchos millones más de sinapsis. Nuevas experiencias y percepciones sensoriales llevan a la formación de nuevas conexiones interneuronales, en una madeja enorme que los científicos sólo están empezando a comprender.

Por otro lado, diferentes partes de nuestro cerebro se activan y controlan distintas actividades y funciones de nuestro pensamiento y nuestro cuerpo. Con cada nueva información o situación que enfrentamos, distintas áreas y neuronas se activan y controlan nuestro funcionamiento completo.

Cada vez que escuchamos una palabra, vemos una imagen o leemos algo, para que lo podamos aprender y luego recordar, se generarán nuevas conexiones entre neuronas.

Ahora bien, estas conexiones van a ser más o menos duraderas dependiendo de muchos factores que, desde afuera, podemos entender como el interés que hayamos puesto, el impacto emocional, el sentido de lo aprendido, la comprensión que tengamos de los asuntos, entre otros. Por tanto, inevitablemente, algunas cosas se nos van a olvidar y otras las vamos a recordar.

Es por eso que digo que la memoria tiene dos caras, una es el recuerdo, pero la otra es el olvido. Nadie puede recordarlo “todo”, a excepción de ciertos casos muy aislados de personas que padecen de un desorden muy peculiar. Recordarlo todo impediría a una persona hacer uso efectivo de su memoria, igual que si uno guardara todo en la casa y no botara nada: ¡al poco tiempo no podría ni caminar por esa casa!

Pero esto de que tanto olvidamos como recordamos no sería problema, si no fuera porque, con demasiada frecuencia, recordamos lo que no era importante y olvidamos lo que necesitábamos recordar. Es por eso que hay que aprender a olvidar, igual que hay que aprender a recordar. Hay que ganar control sobre el proceso del recuerdo y del olvido.

A continuación te ofrezco varias sugerencias que pueden ayudarte a mejorar tu memoria, aprendiendo a recordar y a olvidar.

  1. Al estudiar, si lees todo muchas veces estarás tratando de “recordarlo todo”, lo que es imposible e innecesario. Ganas mucho más si identificas cuáles son los puntos principales, cuál es la relación entre unos y otros y entonces tratas de memorizar solamente esos temas.
  2. Trata de expresar todo lo que tienes que recordar en las menos palabras posibles. En el proceso de decirlo de la forma más resumida, estás eliminando todas aquellas palabras que no son tan importantes y dejando solamente aquello que sí lo es.
  3. Organiza la información de una manera que tenga sentido. Es muy difícil recordar lo que está en desorden en nuestra mente. Al organizarla, descarta todo lo que no sea relevante.
  4. Para poder recordar cosas como el nombre y la cara de una persona que te han presentado, presta más atención a lo que tienes que recordar que a los asuntos sobre los que estés conversando. Observa atentamente a la persona, tanto físicamente como en cuanto a su comportamiento y trata de identificar elementos que sean distintivos y que puedas relacionar con su nombre y las circunstancias de la persona.
  5. Organiza las tareas del día en el orden preciso en que las vas a realizar. Luego revisa esa lista varias veces. De esa manera, una tarea te irá llevando a la otra.
  6. Al terminar de leer cualquier cosa, sea un informe del trabajo, un capítulo de una novela, una noticia o un artículo de revista, detente unos segundos a reflexionar y pregúntate: ¿cuál era la idea principal? ¿cuáles fueron los puntos más importantes que se desarrollaron? ¿qué detalles debiera recordar de lo que acabo de leer?

Todas estas sugerencias van dirigidas a que tomes control sobre el proceso del recuerdo y el olvido.

En nuestros cursos de entrenamiento de la Memoria enseñamos excelentes técnicas de memorización, a través de las cuales puedes recordar cualquier tipo de información con facilidad e invirtiendo muy poco tiempo. Pero no enseñamos las técnicas memorísticas aisladamente, sino en combinación con un eficiente Método de Estudio. Con éste, al entrenar las destrezas de análisis, síntesis y organización de la información, podemos seleccionar qué es lo que es importante y tenemos que recordar y qué es lo que podemos descartar y olvidar.

Así que, en adelante, para poder recordar lo que necesitas, recuerda que se empieza por olvidar lo demás.

Ya viene el Verano Intensivo de Lectura Veloz, ¡separa a tiempo!

Se acerca el verano y vamos a estar ofreciendo el Curso Intensivo de Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria en grupos para niños y para adolescentes y adultos. Separa con tiempo, pues los espacios son limitados pero tenemos varias sesiones a partir del 1 de junio.

Itinerario completo Verano Intensivo Lectura Veloz
El curso es ideal si te encuentras (o uno de tus hijos) con una de las siguientes situaciones:

  • Un estudiante que no está rindiendo al máximo, lo que hace peligrar sus futuras posibilidades.
  • Un estudiante que no logra manejar el tiempo adecuadamente, por lo que tiene que escoger entre estar al día en sus estudios o tener alguna diversión, pero no ambas.
  • Un estudiante con gran potencial, pero que no cuenta con los hábitos de estudio y las herramientas más eficientes,
  • Un estudiante que ha perdido el interés en el estudio por la poca eficiencia de sus métodos y las muchas exigencias que le presentan,
  • Un estudiante que está rindiendo bien, pero que quisiera contar con más tiempo y organizarse mejor,

Si cualquiera de estas situaciones te es familiar, nuestro curso puede ser la mejor alternativa para hacer un cambio real y lograr asegurar el éxito en los estudios.

En el Curso Intensivo se trabaja con tres áreas:

  • Lectura Veloz- Se aprende, practica y domina la técnica que permite a un estudiante leer en mucho menos tiempo pero con mejor comprensión.
  • Método de Estudio- Se aprende un sistema comprobado para analizar, resumir y organizar la información en todas las materias de estudio; es como tener un mapa a la hora de estudiar.
  • Memoria- Se aprende cómo funciona nuestra memoria, qué hace que recordemos y qué hace que olvidemos y cómo controlar esto a través de varias técnicas.

El Curso Intensivo, ofrecido solamente durante el verano, es una oportunidad única en un tiempo óptimo para pulir las destrezas de estudio y llevarlas al punto de su máxima expresión.

La causa principal del fracaso escolar o universitario, o de que un estudiante baje sus espectativas y frustre sus ambiciones, es el no tener hábitos y métodos de estudio adecuados. Este peligro está ahí por las siguientes razones:

  • La lectura lenta, con baja comprensión, siempre desemboca en un rechazo a la lectura en general. Pero si la lectura comprende el 80% de nuestra adquisición de nueva información y aprendizaje, entonces su rechazo o realización de malagana lleva al estudiante directamente el fracaso.
  • La carencia de un método de estudio adecuado solamente causa confusión constante y pérdida de esfuerzos. El estudiante da palos a ciegas, en forma desordenada, y con el tiempo llega a convencerse de que “no puede”.
  • El aprendizaje por “botella”, memorizando a la fuerza, para pasar el examen y no para aprender verderamente, produce un total desencanto del estudiante con su futuro académico. Como consecuencia, buscará salir del paso como pueda y no considerará ni siquiera alternativas retantes de estudio y desarrollo profesional.

En NILVEM llevamos cuarenta y dos años, (sí, ya son 42), sacando brillo a cada estudiante, encontrando y poniendo en un escaparate la joya que está escondida en cada niño o joven puertorriqueño. Nuestro curso de Verano Intensivo será una gran oportunidad que no debes desperdiciar.

Para ver el itinerario, vé al siguiente enlace:

Itinerario completo Verano Intensivo Lectura Veloz
Para más información, y para separar espacio, responde este mensaje o llama ahora mismo al 787 347-4415.

Estamos separando espacio ya, pues los espacios son limitados. Comenzamos el 1 de junio en sesiones de dos semanas de duración, y comenzamos nuevos grupos tanto en junio como en julio. En estos momentos puedes escoger la fecha que más te convenga.

No lo dejes para después… separa tu espacio ya.

7 Hábitos negativos en la lectura

En el trabajo ayudando a la gente a leer más eficientemente, nos encontramos con ciertos hábitos negativos que afectan seriamente la lectura, tanto en su velocidad y comprensión como en dañar la actitud de cada cual hacia su función como lector.
Algunos de esos hábitos son:

1. Leer sin propósito específico.

Como cualquier otra cosa, si se hace algo sin una idea clara de lo que se está buscando, no se va a tener éxito.  La distracción y el aburrimiento van a dañar un proceso que requiere tanto de nuestra concentración como  la lectura.  Es preciso definir antes de empezar qué es lo que se quiere al leer algo.  Entre otras cosas, se debe tener claro si se lee para obtener una idea general o para retener todos los detalles.

2. Leer sin metas.

La lectura, para ser efectiva, debe responder a un plan, como todo lo que hacemos.  Ese plan, partiendo del propósito establecido, debe incluir el tiempo que le vamos a dedicar a cada material, la forma en que lo vamos a leer, materiales adicionales que vamos a utilizar, etc.

3. Leer en el ambiente incorrecto.

Un ambiente inadecuado va en claro detrimento de nuestra actividad lectora, sobretodo de la comprensión.  Hay quien lee en la cama, y luego se queja de que se queda dormido. O lee enfrente del televisor, o mientras tiene abiertas varias ventanas en la pantalla de la computadora, y luego se queja de que no retiene nada.  Es preciso considerar la lectura como una actividad que requiere de toda nuestra atención, no de una parte.  Para ello, es esencial buscar el espacio y el tiempo adecuado para hacerlo.

4. Leer diciendo cada palabra

Este es uno de los hábitos más difíciles de controlar, pues está atado a la forma en que tradicionalmente se aprende a leer.  La mayoría de las personas cree que si no dice y escucha cada palabra, no va a entender nada.  La realidad es que haciendo eso, comoquiera el nivel de comprensión y retención suele ser muy bajo.  No es fácil, pero se puede controlar con práctica.

5. Leer y releer constantemente.

Lo llamamos regresión.  Es el hábito de leer cada oración y luego volverla a leer.  La causa es la distracción.  Se lee la primera vez sin prestar suficiente atención y hay que volver a leer para tratar de entender. A veces pasa que se lee toda una página y luego no se recuerda nada. Hay que regresar atrás. Para controlar esto es preciso realizar intensos ejercicios de concentración.

6. Leer enfocado en los detalles, y no en las ideas generales.

Hay una fuerte tendencia a considerar que todo es igual de importante.  Por tanto, hay que leerlo todo primero a ver si, al final, se puede entender.  En realidad, entendemos mejor si nos ocupamos primero de obtener una idea general de lo que estamos leyendo y luego entramos en los detalles.

7. Leer subrayando.

Subrayar o resaltar el texto según se va leyendo produce una falsa seguridad de que se está reteniendo lo que se lee.  Siempre se piensa que lo que se está marcando es “lo importante”.  Pero veamos, ¿cómo se sabe qué es lo importante?  No puede ser si se empieza a subrayar desde el primer párrafo, sin tener una idea general de lo que se está leyendo.

En nuestro curso de Lectura Veloz, trabajamos con alternativas efectivas para abandonar estos hábitos negativos y sustituirlos con hábitos positivos y efectivos.  Esto redunda en una lectura más fluida y rápida y en una comprensión mejorada.