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EL SECRETO DE LOS TRIUNFADORES

Este verano aprovecha y toma el curso:
VERANO INTENSIVO DE LECTURA VELOZ
Leerás más rápido, comprenderás mejor, recordarás todo.
¡Entrena tu mente para triunfar!

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    Tenemos la contestación a las preguntas más frecuentes acerca de nosotros y nuestros cursos. Por supuesto, si tienes una pregunta adicional, utiliza la forma de contacto. Leer más

7 Hábitos negativos en la lectura

En el trabajo ayudando a la gente a leer más eficientemente, nos encontramos con ciertos hábitos negativos que afectan seriamente la lectura, tanto en su velocidad y comprensión como en dañar la actitud de cada cual hacia su función como lector.
Algunos de esos hábitos son:

1. Leer sin propósito específico.

Como cualquier otra cosa, si se hace algo sin una idea clara de lo que se está buscando, no se va a tener éxito.  La distracción y el aburrimiento van a dañar un proceso que requiere tanto de nuestra concentración como  la lectura.  Es preciso definir antes de empezar qué es lo que se quiere al leer algo.  Entre otras cosas, se debe tener claro si se lee para obtener una idea general o para retener todos los detalles.

2. Leer sin metas.

La lectura, para ser efectiva, debe responder a un plan, como todo lo que hacemos.  Ese plan, partiendo del propósito establecido, debe incluir el tiempo que le vamos a dedicar a cada material, la forma en que lo vamos a leer, materiales adicionales que vamos a utilizar, etc.

3. Leer en el ambiente incorrecto.

Un ambiente inadecuado va en claro detrimento de nuestra actividad lectora, sobretodo de la comprensión.  Hay quien lee en la cama, y luego se queja de que se queda dormido. O lee enfrente del televisor, o mientras tiene abiertas varias ventanas en la pantalla de la computadora, y luego se queja de que no retiene nada.  Es preciso considerar la lectura como una actividad que requiere de toda nuestra atención, no de una parte.  Para ello, es esencial buscar el espacio y el tiempo adecuado para hacerlo.

4. Leer diciendo cada palabra

Este es uno de los hábitos más difíciles de controlar, pues está atado a la forma en que tradicionalmente se aprende a leer.  La mayoría de las personas cree que si no dice y escucha cada palabra, no va a entender nada.  La realidad es que haciendo eso, comoquiera el nivel de comprensión y retención suele ser muy bajo.  No es fácil, pero se puede controlar con práctica.

5. Leer y releer constantemente.

Lo llamamos regresión.  Es el hábito de leer cada oración y luego volverla a leer.  La causa es la distracción.  Se lee la primera vez sin prestar suficiente atención y hay que volver a leer para tratar de entender. A veces pasa que se lee toda una página y luego no se recuerda nada. Hay que regresar atrás. Para controlar esto es preciso realizar intensos ejercicios de concentración.

6. Leer enfocado en los detalles, y no en las ideas generales.

Hay una fuerte tendencia a considerar que todo es igual de importante.  Por tanto, hay que leerlo todo primero a ver si, al final, se puede entender.  En realidad, entendemos mejor si nos ocupamos primero de obtener una idea general de lo que estamos leyendo y luego entramos en los detalles.

7. Leer subrayando.

Subrayar o resaltar el texto según se va leyendo produce una falsa seguridad de que se está reteniendo lo que se lee.  Siempre se piensa que lo que se está marcando es “lo importante”.  Pero veamos, ¿cómo se sabe qué es lo importante?  No puede ser si se empieza a subrayar desde el primer párrafo, sin tener una idea general de lo que se está leyendo.

En nuestro curso de Lectura Veloz, trabajamos con alternativas efectivas para abandonar estos hábitos negativos y sustituirlos con hábitos positivos y efectivos.  Esto redunda en una lectura más fluida y rápida y en una comprensión mejorada.

5 razones por las que leer rápido es bueno para tu cerebro

La Lectura Veloz no tiene que ver solamente con leer más rápido. Queremos, también, comprender mejor y retener más lo que leemos. Pero hay otro aspecto que no siempre se resalta, y es que leer más rápido tiene muy buenas consecuencias en nuestro cerebro.

Casi todo el mundo se acerca a un curso de Lectura Veloz motivado por la gran necesidad de cubrir mucha cantidad de lecturas, sea por requisitos académicos o profesionales. Otras personas llegan buscando leer más, pues quieren cultivarse a sí mismos. Cuando comienzan a practicar el método, sin embargo, se dan cuenta de otros beneficios que no habían sospechado.

Aquí hay varios de esos beneficios:
Mejor enfoque
El método tradicional de lectura no es eficiente, pues se lee a una velocidad inferior a nuestra capacidad. La mente, por tanto, divaga mientras se lee. Al terminar una página, muchas veces no se recuerda nada… y hay que volver a leerlo. La Lectura Veloz corrige esto. De hecho, todos los ejercicios de un curso de Lectura Veloz están dirigidos a mejorar la concentración.
Mejor Memoria

Nuestro cerebro funciona como un músculo, en el sentido de que si se usa más va a funcionar mejor y tener más fuerza. La Lectura Veloz reta a nuestro cerebro a funcionar al máximo de su capacidad. Diversas áreas del cerebro van a fortalecerse, entre ellas la memoria.

En nuestro curso, además, ofrecemos un entrenamiento en las mejores técnicas de memorización disponibles.
Más altos niveles de autoconfianza
Mientras más rápido se lee, más se lee. Eso hace que uno se informe más de cualquier área de interés. Más información va a ser igual a más opciones en la vida y a una visión más profunda de todo lo que nos rodea. La confianza en nosotros mismos, por tanto, va a aumentar.

Pensamiento más lógico

Si vemos la lectura como el más completo ejercicio para nuestro cerebro, podemos concluir que un incremento en la misma (y realizarla retando nuestra capacidad), va a tener como consecuencia que seamos más capaces de discernir entre distintas informaciones y encontrar correlaciones entre los datos que recibimos.
Sensación de bienestar emocional
Leer es una actividad muy relajante. Puede ayudar a reducir el estrés pues, al sumergirnos en la lectura, olvidamos muchas preocupaciones y tensiones del diario vivir. El lector veloz, como se concentra más, logra esto en un nivel superior.
Piensa en tu cerebro como en tus músculos. Entrénalo y será más fuerte, te servirá más eficientemente y, en general, te sentirás mejor.