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5 errores que cometemos al estudiar

Por José R. Fortuño Candelas
NILVEM

Para mejorar nuestro aprendizaje, es preciso tener un Método de Estudio eficaz.  Dicho método, para ser eficaz, tiene que estar basado en la forma en que realmente aprendemos.  Además, dicho método debe adaptarse a las particulares circunstancias de cada estudiante y de las materias que estudia.

En nuestro curso Lectura Veloz, Método de Estudio y Memoria, presentamos un método completo que sirve de base para que el estudiante desarrolle su forma propia y efectiva de estudiar.

En este artículo, nos referimos a los errores más comunes que cometen los estudiantes al estudiar.  Evitar estos errores puede mejorar significativamente el desempeño de un estudiante.

Dejar todo para el último día

La mayoría de las personas piensa que mientras más cerca del examen estudien, mejor lo recordarán.  Así, acumulan todo el material para el día antes y se amanecen estudiando.  Aunque es posible que pasen satisfactoriamente el examen, esta es una pésima estrategia de estudio por varias razones.

El aprendizaje es más efectivo si se da durante un espacio mayor de tiempo y se refuerza periódicamente con repasos.

El aprendizaje es más efectivo si se distribuye la cantidad de material y el tiempo en que se realiza, que si se acumula una gran cantidad en un corto periodo de tiempo.

El cansancio físico y mental no contribuyen en nada al aprendizaje.

No es cierto que bajo estrés trabajamos mejor.  Bajo estrés lo que hacemos es bajar los estándares y entregar o completar el trabajo en forma inferior a lo que haríamos si dedicamos un tiempo mayor, lo hacemos hecho a tiempo y nos permitimos un periodo de reflexión y revisión.

Estudiar para el examen

El problema anterior –dejarlo todo para el último día– está atado a este problema aún mayor: estudiar “para el examen” o “para la nota”.

Lamentablemente, nuestro sistema educativo, en todos los niveles, estimula este concepto: que se estudia para pasar de grado, para cumplir con los requisitos.  Desde niños, se forma en nuestra mente la idea de que estudiar es un requisito en la vida, gústenos o no.  Vamos a la escuela y luego a la universidad de la misma manera que lo hacíamos cuando pequeños, porque es “lo que hay que hacer”.

Como consecuencia lógica, se concibe el estudio como el completar requisitos.

Hay otra forma de verlo.  Estudiar para aprender, para ser más y mejor, para tener más opciones en la vida.

Quien estudia viéndolo de esa manera, completa los requisitos y está preparado para el examen en cualquier momento.  Estudia todos los días y no cuando le anuncian un examen.  Se pone metas propias y no depende de lo que le manden y ordenen.

Por supuesto, para poder estudiar de esta forma, hay que tener un método de estudio propio y eficaz.

Tratar de memorizar todo: la botella

La botella es un método poco efectivo porque pone el énfasis en memorizar todo lo que se pueda y no en entender el conjunto y memorizar aquellos elementos fundamentales para poder recordar ese conjunto.

Nuestra memoria es selectiva.  No podemos –ni debemos pretender– recordarlo “todo”.  Una buena memoria no es la que lo recuerda todo sino la que escoge correctamente lo que tiene que recordar y aplica, para eso, formas efectivas de memorización.

No controlar las distracciones

Uno de los problemas más grandes en la actualidad es el de la gran cantidad de distracciones que tenemos.  Tanto por nuestro estilo de vida como por la facilidad de acceso –todo el mundo anda con un aparatito diseñado especialmente para distraernos–, es difícil controlar la distracción y concentrarnos en una tarea de estudio.

Muchos estudiantes piensan que les resulta estudiar mientras, a la vez, atienden mensajes, juegos, conversaciones, etc.  La realidad es que se les va el tiempo y aprovechan poco.

Hay que controlar nuestro tiempo y espacio de estudio y lectura, de manera que tengamos el mayor provecho.  La mejor manera  es designar un periodo diario y escoger y preparar un lugar óptimo.

No aprovechar las clases

La más elemental forma de estudio es la asistencia a clases.  Pero la asistencia per se no produce ningún aprendizaje.  Si se está en la clase distraído, atendiendo mensajes en el móvil o mirando otras cosas en la computadora, es poco lo que se podrá retener de la clase.

En esto es necesario que el estudiante asista a la clase consciente de su propósito en la misma, que se prepare para la misma haciendo las lecturas correspondientes, que elimine todas las distracciones, que tome notas y que, posterior a la clase, organice esas notas y las repase para afirmar lo aprendido y aclarar dudas.

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Como estudiantes, podemos mejorar significativamente nuestro desempeño si nos proponemos corregir estos errores.  El resultado será un aprendizaje más completo y un manejo del tiempo más eficiente.

Si, además, nos preparamos con las técnicas de estudio más efectivas, nuestro éxito estará asegurado.  La Lectura Veloz, por ejemplo, reduce el tiempo a la vez que mejora significativamente la comprensión de lo leído. Un Método de Estudio adecuado, unido a efectivas técnicas de Memorización, garantizan la retención de lo estudiado.

Al igual que en cualquier otra cosa, el estudio será más productivo si se realiza con las herramientas adecuadas. Para tomar el curso ya, visita nuestra página o llámanos al 787 347-4415.

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