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Mitos y verdades de la Lectura Veloz

Es seguro que tienes muchas dudas acerca de la Lectura Veloz. Te habrás preguntado si realmente funciona, si será un engaño, si se podrá leer más rápido pero se perderá la comprensión. En este artículo vamos a aclarar todos esos puntos, uno por uno.

Orígenes de las dudas

Encontramos tres causas para las dudas acerca de la Lectura Veloz:

  • El sistema educativo considera dominada la destreza de la lectura en el momento en que aprendimos a leer en voz baja. Esto ocurre alrededor del segundo o tercer grado de escuela elemental. De ahí en adelante, es poco o nada lo que se trabaja para que esa lectura sea más eficiente. Nos convencemos, por tanto, de que ya leemos lo mejor que lo podemos hacer y no podemos hacer nada para mejorarlo.
  • Es fácil comprender que un sistema educativo que enseña mal la destreza más importante para el aprendizaje, va a elaborar sus propias defensas, por lo que no es de extrañar que la versión oficial de la academia sea contraria al posible mejoramiento de la lectura a través de las técnicas de Lectura Veloz.
  • Las promesas comerciales de ciertos promotores de sistemas dudosos de aceleración de la lectura, que prometen milagros en poco tiempo y sin esfuerzo. Dondequiera hay personas inescrupulosas que hacen promesas falsas y venden mercancía de menor calidad con tal de hacer grandes ganancias aunque no cumplan lo ofrecido.

Este artículo te va a ayudar a separar el grano de la paja. Veamos los mitos uno por uno.
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Los obstáculos mentales en la lectura

No parece que haya duda para nadie en que cualquier tarea que se emprende sin la confianza de que se puede completar satisfactoriamente, seguramente termine mal.  Si, peor aún, iniciamos la tarea con temor y hasta el convencimiento de que nos va a salir mal, puede pronosticarse que se va a fallar.  Si, sumado a eso, se tiene una actitud negativa, si no se desea hacer la tarea, entonces sí que podemos decir que el fracaso está asegurado.

Lamentablemente, este es el día a día de muchos estudiantes y profesionales en lo que respecta a la lectura y buena parte de sus estudios.  Emprenden las tareas con temor, sin confianza, convencidos de que no les va a salir bien.  Cuando van a leer algo, lo hacen sin ganas y de antemano reconocen que no se van a recordar bien de lo que lean.

Enfrentar esta situación, y corregirla para ahora y el futuro, requiere de cada persona un esfuerzo muy grande, que podemos separar en dos conceptos: actitud y herramientas. Leer más

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